En toda Europa, hay un montón de ciudades donde se puede pasar un fin de semana interesante. Por ejemplo, Varsovia o Cracovia en Polonia, Lviv en Ucrania, Estocolmo en Suecia o Berlín en Alemania. Sin embargo, Praga, que es la capital de la República Checa merece a especial atención.

Praga es la ciudad más grande de la República Checa, que se encuentra en el oeste del país en el río Vltava. En esta ciudad vive un poco más de un millón de habitantes. En Praga, también se puede encontrar a muchos turistas extranjeros en cualquier época del año. La ciudad en invierno y en verano tiene el encanto único. Los turistas frecuentemente eligen la  capital de la República Checa como su destino de viaje. Esta ciudad es perfecta para un viaje de fin de semana. A una distancia de unos 10 kilómetros del centro de la ciudad está el aeropuerto internacional de Praga. La presencia del aeropuerto facilita la llegada a la ciudad y favorece el desarrollo del turismo y la economía. Hoy en día, a la gente le gusta viajar en avión además, los billetes no son tan caros. A menudo se puede comprar tiquetes a precios muy atractivos. Sólo tiene que encontrar un buen negocio, o una promoción interesante.
gerstruben-62582_640
Muchas personas piensan que Praga es una de las ciudades más atractivas de Europa. La capital de la República Checa es un lugar ideal para los amantes de los excursiones por la ciudad. Hay un montón de lugares que vale la pena ver. El centro de Praga fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. En toda la ciudad hay más de 20 museos. Estos incluyen: el Museo de la Música Checa, el Museo Nacional, Museo Figuras de Cera, Franz Kafka Museo o Museo del Comunismo. En la capital de la República Checa también se pueden encontrar casi 100 galerías de arte. Además los turistas visitan con gusto la iglesia barroca de San Nicolás del siglo XVIII, Antiguo Ayuntamiento con el reloj astronómico famoso o Teatro Nacional. Pero sin duda la más famosa atracción turística en esta ciudad es el Puente de Carlos. El puente es de casi 516 metros de largo y es el puente más antiguo de Praga. Tampoco puede faltar el famoso barrio de Hradcany. Consiste en un complejo de castillo real, jardines reales del Belvedere, la basílica de San George, el famoso Calle de Oro y de la catedral de San Vito. Atracciones turísticas de esta ciudad podrían escribir en un tiempo muy largo, pero lo mejor es planificar su viaje a este lugar y ver todo con sus propios ojos.